Jugar en vivo vs jugar por internet

Algo que descubrimos con el tiempo es que aunque el póquer sigue las mismas reglas allá donde juguemos, hay un enorme abanico de matices a destacar si optamos por hacerlo en un casino tradicional o en uno online. Una persona puede ser extremadamente rentable al jugar de forma presencial y ser perdedor cuando se sienta en su ordenador o viceversa.

La primera cosa que notamos es el tempo. Obviamente, las manos en una casa online trascurren de forma mucho más rápida que en un casino físico. No tenemos que esperar a que el crupier baraje y los jugadores toman decisiones mucho más rápido, pudiendo acumular muchas más manos por hora que a largo plazo supone una enorme diferencia.

Otro factor muy a tener en cuenta es el contacto humano. En un casino tradicional existe la interpretación tanto verbal como corporal y saber sacar provecho de ella es algo que algunos jugadores dominan a la perfección. Sin embargo, a la hora de jugar online todo lo que ves es un nombre y un avatar, por lo que obtener información de tus oponentes no es nada sencillo. La única forma es fijarte atentamente a como juega las manos, pero no podrás apreciar si el contrincante tiene ticks corporales o si actúa de cierta forma al recibir una mano buena.

Como todo en la vida, cada variante tiene tanto sus pros como sus contras. Lo que está claro es que son dos mundos completamente diferentes y, aunque es posible ser ganador en las dos alternativas, requiere de cierta serie de talentos que no todo el mundo posee. La clave está en buscar dónde eres más fuerte y en qué entorno potencias más tus cualidades.

Ganar al póquer es posible, pero requiere tanto sacrificio como conocimiento. Una buena base matemática y sobre todo mucha práctica son requisitos esenciales para tener éxito. Con paciencia y constancia lograrás obtener beneficios tanto en casinos presenciales como online.